Nunca entendí bien a Beck. Una especie de mutante pedante, un híbrido que comenzó como rapero bizarro para luego pasar a ser estrella pop y hasta crooner triste entre otras cosas. Incluso un raro homenaje a Bowie o rehacer todo el Kick de los INXS entre sus locuras. Pero hoy entiendo que eso es lo valorable de su arte, esa búsqueda constante para evitar el encasillamiento fácil y por
eso no me sorprende que después de un álbum intimista y denso -casi lúgubre- como lo fue el premiado Morning Phase (2014) llegue este Colors (2017) tan opuesto, luminoso, alegre y pop. Así, en "colores". Es que también entendí hay dos Becks, el oscuro y el luminoso. El primero es el premiado, el mimado por la crítica y al otro no se lo toma tan en serio. Pero este Colors es tan bueno porque hace ver simple lo complejo con un sonido maravilloso por lo claro y concreto y su mezcla exacta entre antiguo y moderno. Bueno y efectivo, alegre a rabiar. A veces la felicidad garpa.
Colors es una canción síntesis del estilo del álbum, Wow tiene sus manías y clichés antiguos, Dear Life alegría Beatle, Up all night un video increíble y I'm so free es rebelde y rítmica, se me antoja la mejor como ejemplo total del disco.
Olvidate de lo oscuro, no busques las influencias que las hay a montones, sino que ponete a disfrutar el por que esa batería electrónica y esos teclados ochentosos te fascinan desde la primera escucha. Date el gusto, disfrutalo...

Nota publicada primero en Zeppelin Rock
donde colaboro... pasate!
donde colaboro... pasate!








