A finales de diciembre se celebró por trigésimo tercera vez el Festival Celiaco organizado por la Asociación de Celiacos y Sensibles al Gluten de la Comunidad de Madrid. Un evento que reúne cada año a miles de personas vinculadas con la celiaquía y la sensibilidad al gluten, especialmente niños.
Este artículo comencé a escribirlo después del festival del 2015... A veces, el tiempo pasa tan rápido que no nos detenemos a reflexionar y tal vez eso es lo que necesita el festival, una reflexión.
Recuerdo perfectamente aquel Festival del 2011 donde conocí a mucha gente, en especial una chica de Barcelona con la pasé todo el día y a la que no he vuelto a ver. El Festival del Celiaco era el acontecimiento anual en el que cientos de niños celiacos se divertían en los hinchables, con los payasos, los pintacaras y comían sin gluten junto a otros niños mientras sus padres recorrían los puestos para comprar harinas y productos elaborados sin gluten que por entonces no era nada fácil de encontrar.
En aquel festival compré un paquete de pasta "diferente" (hoy diría que mala de narices), bizcochos de soletilla, magdalenas, galletas industriales y mi primer pan rallado sin gluten. Aquel año presentaron en primicia en el festival, las pizzas sin gluten de barbacoa y carbonara de Telepizza... ¡menuda expectación!
En estos años, todo ha cambiado mucho. Actualmente en prácticamente en cualquier supermercado tienen productos específicos sin gluten de muchas marcas diferentes de modo que no necesitamos acudir al festival para comprar productos nuevos o especiales ni las grandes empresas se molestan en acudir a un evento organizado por una asociación cuando tienen sus propios espacios publicitarios en televisión o pueden participar en ferias profesionales como Madrid-Barcelona Gluten Free o Free From Food Expo
Por eso el festival debe adaptarse, cambiar, reinventarse... pero lo que no debe perder aquello que ninguna feria profesional tendrá: alma. La esencia que solo puede aportar que el festival sea un evento festivo, de reunión y diversión realizado por celiacos para celiacos.
La asociación se merece un festival renovado. Se lo merecen sus socios y se lo merecen todos los celiacos recién diagnosticados para los que ese festival será su primer festival y debe aportarles algo.
- Permitir la compra de entradas adicionales o para no socios a través de la web de la asociación o ticketea.
- Reducir el precio de la entrada para no socios, de manera que más personas se animen a asistir y tal vez a asociarse.
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Este artículo comencé a escribirlo después del festival del 2015... A veces, el tiempo pasa tan rápido que no nos detenemos a reflexionar y tal vez eso es lo que necesita el festival, una reflexión.
Desde mi primer Festival del Celiaco en 2011
Me diagnosticaron celiaquía a finales del verano de 2010, me asocié en octubre y después de esos meses iniciales de "¿Qué es el gluten?" me apunté a todas las charlas y talleres de cocina de la asociación. Así, mi primer festival fue en el año 2011, ya como voluntario haciendo bolsitas de merienda, colocando mesas y vendiendo entradas soportando un frío impresionante.
Recuerdo perfectamente aquel Festival del 2011 donde conocí a mucha gente, en especial una chica de Barcelona con la pasé todo el día y a la que no he vuelto a ver. El Festival del Celiaco era el acontecimiento anual en el que cientos de niños celiacos se divertían en los hinchables, con los payasos, los pintacaras y comían sin gluten junto a otros niños mientras sus padres recorrían los puestos para comprar harinas y productos elaborados sin gluten que por entonces no era nada fácil de encontrar.
En aquel festival compré un paquete de pasta "diferente" (hoy diría que mala de narices), bizcochos de soletilla, magdalenas, galletas industriales y mi primer pan rallado sin gluten. Aquel año presentaron en primicia en el festival, las pizzas sin gluten de barbacoa y carbonara de Telepizza... ¡menuda expectación!
En estos años, todo ha cambiado mucho. Actualmente en prácticamente en cualquier supermercado tienen productos específicos sin gluten de muchas marcas diferentes de modo que no necesitamos acudir al festival para comprar productos nuevos o especiales ni las grandes empresas se molestan en acudir a un evento organizado por una asociación cuando tienen sus propios espacios publicitarios en televisión o pueden participar en ferias profesionales como Madrid-Barcelona Gluten Free o Free From Food Expo
Por eso el festival debe adaptarse, cambiar, reinventarse... pero lo que no debe perder aquello que ninguna feria profesional tendrá: alma. La esencia que solo puede aportar que el festival sea un evento festivo, de reunión y diversión realizado por celiacos para celiacos.
La asociación se merece un festival renovado. Se lo merecen sus socios y se lo merecen todos los celiacos recién diagnosticados para los que ese festival será su primer festival y debe aportarles algo.
Algunas ideas para renovar el Festival del Celiaco
Como no hay cosa que más me moleste que la crítica por la crítica, aquí van mis ideas y aportaciones.
Entradas:
- Enviar las entradas a los socios con al menos un mes o dos de antelación, aunque todavía no se conozcan las empresas o las actividades. ¿Para qué sirven las redes sociales, los emails, la app?- Permitir la compra de entradas adicionales o para no socios a través de la web de la asociación o ticketea.
- Reducir el precio de la entrada para no socios, de manera que más personas se animen a asistir y tal vez a asociarse.
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