Livor mortis
El livor mortis o lividez postmortem (del latín livor, lividez y mortis, genitivo de muerte -"de la muerte"-) es uno de los signos reconocibles de muerte y que se caracteriza por una coloración rojiza-amoratada de las partes declives del cuerpo debida a una acumulación de la sangre en esas zonas. No ocurre si estas partes están en contacto con una superficie rígida debido a la compresión de los capilares contra la misma.
Esta acumulación se comienza a producir en el momento en el que el corazón deja de bombear la sangre, lo que posibilita el hundimiento de las células sanguíneas más pesadas en el plasma debido a la acción de la gravedad.
Este fenómeno comienza a ser visible entre los veinte minutos a las tres horas posteriores a la muerte y la sangre acumulada comienza a coagularse en los capilares entre las tres y las cuatro horas transcurridas tras el fallecimiento, apareciendo la máxima lividez entre las seis y las doce horas.
La presencia o no del livor mortis se usa para estimar la hora de la muerte o si el cadáver ha sido movido tras la misma (pues si presenta lividez en la espalda y el sujeto se encuentra en decúbito prono -boca abajo- ha sido dado la vuelta).
Bibliografía[editar]
- Calixto Machado. "Brain death: a reappraisal". Springer; 2007. p.74 ISBN 0-387-38975-X
- Robert G. Mayer. "Embalming: history, theory, and practice". McGraw-Hill Professional; 2005. p.106-109 ISBN 0-07-143950-1
- Anthony J. Bertino. "Forensic Science: Fundamentals and Investigations". South-Western Cengage Learning; 2008. ISBN 978-0-538-44586-3