Cuaderno de resistencia
poemas del lugar y la circunstancia
02 julio 2017
07 junio 2017
La perra laica
La
que se ha liao, chiquillo, con lo de
la medallita. Qué bastinaso. La
cantidad de gente que se ha puesto a decir pamplinas una tras otra. Vamo: que las pones en fila y llegan
hasta el Vaticano. Y ¿qué quieres
que te diga? A mí me parece que muchos de estos comentarios se hacen para
aprovechar la collá y descargarse
bien descargado de muchas cositas que tenían guardás contra el Kichi
y contra al ayuntamiento. Incluido yo, ¿eh? Pequeñas puñalaítas que ahora se dan a cuenta de la Virgen.
—No
vea el cainismo, maripili.
Yo,
qué quieres que te diga: a mí el Kichi
siempre me ha dao mieo. Porque creo que, en verdá, un día de estos va quitar los
colegios buenos, de calidá, a donde
llevo a mis niños, esos en los que se dan clases de verdá y no atienden a niños extranjeros ni a los pobrecitos que
están de acogida, que es que la clase no puede avanzá por culpa de ellos. Y se retrasan. Y va a convertir a Cádiz en una sucursal de Venezuela. Maremía. Cómo está la cosa. Tú imagínate: qué marrón, que las vamos
a pasar putas con el coñazo ese de estar todo el tiempo hablando de participar,
de presupuestos, de movidas sociales, de si yo soy el que mando. ¿Yo? ¿No están
los de siempre, la gente prepará, para
dirigir el cotarro, picha? ¿Qué coño tengo yo qué ver ahí si soy un currante?
Sí, sé que luego a muchos se les va la mano y mangan tela de dinero, pero es
que yo creo que el ser humano es corrupto por naturaleza, un autentico hijoputa, y mangá mangamos todos. ¿Digo mentira? Eso sí, no me vengan a decir
que tú no pondrías la mano cuando te dijeran que te lo vas a llevar calentito
sin dar un palo al agua, ¿Eh, julandrón?
Totá: que parece que todo el mundo se ha
puesto en fila para la de tiburón. Y lo más grande: los que más leña dan son
los que dicen a boca llena que le dan cuelo al alcalde. ¡Los ateos! Que si se
ha equivocao, que es una cagada, que
si es una forma de comulgar con ruedas de molino, que si la perra laica o no sé
qué coño.
—Unos
me dicen hazlo, otro que no lo haga y al finá
cates por un tubo.
Hasta
Pablemos ha tenido que salir a defenderlo,
quillo. Que lo leí yo el otro día en el diario. Y hasta los pablemos de por
aquí, los que le ríen las gracias al Coleta,
saltan del tirón hablando de no sé qué de no me digas lo que tengo que hacer,
como si ellos no le hicieran caso a lo que los listos alemanes les dicen en sus
libritos esos de pensá. Como pa creérselo, quillo. Qué barbaridad. Tú
fíjate cómo es la cosa que hasta me está empezando hasta a caer bien el Kichi desde que le está cayendo la que
le está cayendo.
—Er shavá.
¿Por
qué carajo le dan tanta caña los suyos? No lo entiendo. Tampoco sé porque
insisten tanto en la separtación de
las cosas del ayuntamiento y los curas. Si cada vé hay mas colegios de curas y monjas pagaos por la Junta. Y
muchos de ellos llevan a sus niños allí, que yo lo sé. Los que más rajan son
los que se criaron en lo más duro del misalito regina, rezando tó los días, con gente de esa mu creyente que dicen que hicieron hasta
una cruzada y salvaron a España del
demonio, yendo a colegios esos de la gente de bien, haciendo la comunión y la
confirmación y saliendo en semana santa sin poblema
ninguno. ¡Y ahora reniegan de lo que mamaron! Qué cosas, picha. Si cuando se
acojonan rezan y dicen tó los días
"Ay, dios mío", que los escucho yo, que viven en la plaza San Francisco, que celebran el puente de la Inmaculada, la semana santa en Roche,
beben Fino San Patricio y comen San Jacobos deconstruidos.
—Ogh.
Y
luego, encima, se tragan y se creen tó
eso de la niueich o como se diga, el
rollito de meditar en mis cosas yo mismo, del coanching superguay de los gurús que parecen que nunca han dao un palo al agua y han fumao demasiados cigarritos de la risa.
Se creen de verdad las frasecitas esas que te motivan a motivarte, ser
optimista y encontrar una oportunidad para la felicidad hasta cuando te has
dado con el deo chico del pie con la
pata de la cama. Con lo que duele eso. O el rollo de que tú mismo eres el que
te tienes que ayudar, que los demás son tus enemigos en la zona de confort
porque hay mucha gente tóxica que no te deja concentrarte en ti mismo para
resolver tus problemas de soledad y embajonamiento. Tesquiyá.
Hay
alguno que hasta dice que van a volver los crucifijos en las clases. Pero si en
la clase de mi niño ya los hay, justo al lao
de la foto del Rey, el antiguo, no
el preparao, que todavía no la han
cambiado. Si no recuerdo mal en los pisos de mi cuñao todavía se ven flechas de esas de los pisos de Franco. Y nadie las quita. ¡Y el tiempo
que se llevó el aguilucho en el colegio del Campo! Y la gente de los ateos sin decí ni pío. ¿O es que ahora Carranza era tó buena gente? Yo, como le cambien el nombre al estadio no voy más,
¿eh? Ya se puede poner el Cádiz a jugar la Champions
o subir en la liguilla a final de mes. Qué se han creío. Seguro que le ponen Estadio Mágico, con nombre de juguete
del tuppersex. Algunos hasta sacan
en procesión a Bigote para
arreglarlo tó. Un santo, sí. Pero
¿qué pinta Bigote en esto? Por mi mare, no hay quien los entienda. Pa mí que los católicos renegaos son los peores en estas
cuestiones: en cuanto se bajan del carro de lo que su familia les metió en verea son unos pesaos que cada cinco
minutos te comen la oreja diciendo que son muy ateos.
Lo
que yo no entiendo es eso de, ¿cómo era? ¿la religiosidad popular? O algo así. Amové: los del PP siempre fueron mu
capillitas, eso lo sé. Esos sí que le dan medallas a las Vírgenes y se
encomiendan a ellas para lo del paro. Pero yo creo que se refiere a otra cosa,
¿no? ¿Estarán hablando de que me bautizaron e hice la comunión por los regalos
y el convite? ¿Que me casé por la
iglesia para tener quince días de vacaciones? ¿Que rezo cuando al Cádiz le pitan un penalty en contra en
el último minuto para que lo falle? ¿Que mis niños se llaman Pablo y Abraham y
mis sobrinas María Jesús y María de los Ángeles? ¿Que le pongo perejil al San Pancracio o le hago un nudo en los huevos a San Cucufato? ¿Será
porque pongo un belén en navidad? ¿Porque me pongo púo de gambas el día 25 de
diciembre? ¿Porque acompañé a mi madre en una penitencia detrás del Medinaceli en una promesa que hizo? ¿Porque hice una misa para mi padre, que en paz descanse?
Ahora:
una cosa. A mí lo que me hace gracia es que mucho rollo de la perra laica. Pero
no tienen coone de ser ateos de los
billetes. Sí, de los jurdore. Eso es
así, quiera tú o no quiera. Tol mundo adora y le reza a los billetes. Que lo sé yo. No hay ni uno
que no sea ateo de los billetes. Que ese sí que es un dios que está en tós laos y al que se le pide para tener
un campito en el que cultivar tomates o con piscinita, o tener cuadros de
pintores buenos. Pagarse cenitas y botellitas de vino del sibarita o ser gastrónomo que come y hace fotitos.
Totá: que al final de todo, yo, que nunca
he votao, porque me parecen todos
unos mentirosos, voy a votá al Kichi en cuanto pueda para que le de la
Medalla a las vírgenes que faltan y que son muchas. Que dentro de ná vamos a ver mulas tirando de carrozas
y otras cositas, que son nuestras tradiciones. Y hay que defenderlas. En cuanto
lo vea por la calle, lo voy a parar y se lo voy a decí:
—Kichi, picha, te has ganao un votante. Con tó tus tuus.
19 mayo 2017
Palacio de invierno, chalés de verano
David
Monthiel
Mucha gente se ha indignado por sus palabras sobre los indignados
y por su propuesta de política cultural. La intelectualidad se ha mofado, se ha
reído de su simplicidad, de su cuñadismo
extremo. No tienen palabras. Se habla de vergüenza ajena. Otros se dan por
aludidos y se lanzan a contestar palabra por palabra. Su discurso nos recuerda
muchas cosas. Por ejemplo: ha sido el blanco, durante quince minutos, de
eso que podríamos llamar la microandaluzfobia.
Y que consiste en citar a los Morancos
y a la falta de "cultura" en la misma frase.
Pero también ha hablado muy claro para aquellos que engrosan
el cuñadismo, el microcuñadismo y los que no son de derechas o izquierdas, como
decía Pablemos. Sus votantes. O
posibles. Habla para aquellos que los andaluces conocemos muy bien. Un ejército
en la reserva con aspiraciones. Una casta tramada en familias de tiesos con ínfulas de nuevos ricos.
Aquellos que traducen la igualdad de oportunidades en igualdad de mangoneo sin
apellido. Los de la olla grande para unos pocos que se inventan el currículum. Un
tropel de zombies que sonríen cuando la ven en la tele y se imaginan la
profunda red de favorcitos y dedazos. Aquellos que suspiran por un puestecito, por
un sueldo sin dar un palo al agua. Recuérdalo
tú, recuérdalo a otros: ¿No los conoces? ¿No te suenan? Les habla a los que
piensan que es normal contar con un conseguidor, un chófer que lo mismo te
consigue una jubilación que un local para poner una academia de formación.
¿Seguro que no te suenan? Aquellos que nunca morderán la
mano que les va a dar de comer en una caseta de la feria, que lo arreglan todo invitando en un
cuarto de baño. Que esperan un nuevo caso de ERES en cuanto este se apague y
resuelva el lío del último. Que se ríen de los becarios que curran gratis, los
gilipollas. Recuérdalo tú, recuérdalo a
otros.
Quizá nos escandalicemos porque somos unos envidiosos.
Por eso vivimos peor después de siete años de crisis. Reconozcámoslo. Aunque yo
creo que son quinientos años de crisis. ¿Tantos? Pregúntales a los de la microandaluzfobia. Porque es así. Porque
nos resignamos. Asumimos nuestra inferioridad. Porque se ríe de nosotros la que dice ser nosotros. Porque no pudimos tener una
casa en la playa, ni salir una vez a la semana, ni comprar una entrada para el
Bernabeu, ni ir a Disneylandia. Porque no pudimos tener una reforma agraria
para el latifundismo.
Salimos a la calle a dar por culo porque no estábamos
entre los elegidos. Entre la gente de bien, de cambio. De chaqueta. Porque el
capitalismo es inamovible, es el sistema menos malo que conocemos. Cuidadito
con pensar que puede haber justicia porque podemos tener esperanzas más allá de
emigrar al norte. Porque Andalucía y el estado la necesita para que nada cambie.
Para que todo siga igual. Con toneladas de producción agrícola y sin industrias
de transformación. Con fuga de cerebros. Con sus Morancos. Con guiris y
camareros. Sol y feria. Si nos hundimos, lo que necesitamos son yates.
Nos robaron a historia. La memoria de los pueblos
andaluces. Nos robaron la confianza y la fe en nuestra tierra. Y la pusieron, mayoritariamente,
en un partido eterno en las estructuras políticas. Para ella, levantarse contra
el orden, el suyo, es levantarse contra lo sagrado, contra la divinización
inamovible de su Dios, que como decía un obispo en 1550, en lo que después
sería Bolivia, un dios al que sacrifican
infinidad de vidas humanas en una boca del infierno y que es una mina de oro
llamada Potosí. Ella justifica la justicia que no es justa, que no es para
todos. Es para ellos. Y el peor de los actos malos es el creer que se es bueno
porque se ha cumplido una ley que desahucia, detiene, amordaza las protestas,
rescata bancos, paga una deuda injusta, mete en la cárcel a los pobres y libera
a los ricos.
Los que defienden unos derechos que no son los suyos son
unos privilegiados, unos violentos que rompen cámaras. Que sigan viniendo los
guiris, que ya le ponemos copas, tapitas, raciones, les contamos un chiste
bueno o le damos una pataíta por
bulerías. Que haya cien, mil airbnbs que desarrollen su economía y que nuestros
contratos sean un mojonazo. Que ya tenemos a los que nos visitan cada verano
dándonos palmaditas en la espalda.
Nunca estaremos en su nosotros.
Porque perdimos frente a los que conquistaron el palacio de invierno para tener
chalés de verano.
04 mayo 2017
Polvitos en el agua
David
Monthiel
Hoy quiero aclararte que no seré yo el que te asuste con
los datos de un estudio que muchos dicen que da jindoi. Que te cagas por las patasabajo
leyéndolo. Esas cosas son pamplinas, hazme caso. Sólo sirven para usar
titulares tan tontos como "En la Viña hay que morí". Qué arte.
Escucha: que vengo en son de paz, ¿eh? Olvídate de eso de
que vivir en una sociedad en la que el 1 % tiene un montón de parné y el 99%
nada o poco, tiene algo que ver con que te de un jamacuco en el corazón. Porque, ¿qué tendrá que ver la salud y el
trabajo? Ná de ná. Ni mijita. Eso es la
suerte, el destino, lo que le ha tocao
a cada uno.
¿Qué pamplina es esa de afirmar por escrito que no es lo
mismo nacer y vivir en la calle Tamarindos que en la Calle Patrocinio? ¿Cuándo
se ha visto semejante pamplina? ¡Con lo democrático que soy yo para mis ataques!
Que para eso soy muy justo. ¿Qué carajo es eso de que no es lo mismo fumarse
dos paquetes de güiston al día y
beberse tres litros de cerveza que irse a correr todas las tardes a la ruta del
colesterol o hacer running? Si corré es de cobardes. Tú no te creas ná.
Mira: déjate de rollos. Aquí nada tienen que ver los
recortes en la salud pública, ni la crisis milenaria de esta mísera y digna
ciudad, tan profunda-profunda que hasta algunos señoritos la notan. Pasa de tó: de la alta tasa de desempleo, del
hacinamiento en las viviendas y los problemas de accesibilidad, de la falta de ética
de los propietarios en el tema de los arreglitos y reformas. Que no te mareen
con eso de que la tasa de mortalidad de La Viña es mayor que en otros barrios. Y
tú dirás: "¿esto qué carajo es? ¿Chernóbil, picha?".
Tú tranquilo. Que el día que venga a visitarte,
o mi coleguita el cáncer de próstata, te diré que eso que te pasa son los
polvitos que te han echado en el agua para sojuzgar el arte de La Viña.
Tranquilo. Como los polvitos de Loreto. Iguales.
Hola, soy tu depresión, viñero.
No seré yo el que hable desde los datos, fríos datos, de
que hay mucha gente en su casa encerrá,
ancianos que no tienen cómo bajar a la calle a darse una vuelta por culpa de
eso que llaman eufemísticamente "barreras arquitéctónicas". ¡Si están
más distraíos viendo la tele y al
Ymedio! En la calle no hay ná bueno.
No hablaré yo de la ansiedad y la depresión, que locos y
locas siempre ha habido en Cádiz, y muy graciosos, de todos conocidos. Míticos.
¿Vamos a quedarnos sin colgaos a los
que poder señalar y reírnos desde la normalidad? Para nada. ¿Tiene que ver el
plomillazo con el nivel educativo, la situación laboral, el paro de larga
duración y las dificultades económicas para conseguir una vida digna? Ni mijita. Que luego salen esas anedotas tan grasiosas que se cuentan en los bares de comer calichas y de la
humead que hay en las casas, que en vez de ratas tienes robalitos. ¿Tú no has
pensado que quizá sea que el agua de la Caleta esté contaminada, es radioactiva,
y así tenemos lo que tenemos? Mucha ojana.
Hola, soy tu diabetes infantil, viñero. No seré yo el que
te acojone asegurándote que la gente se ponga púa de azúcar y de comida rápida tenga que ver con algo conmigo. Ni
de coña. Eso son los polvitos, recuerda. Tu sabes que todavía hay gente que
aspira fuerte frente a un atardecer caletero y ya está cenao. No seré yo el que pregunte por el asma infantil, el absentismo
escolar, el sedentarismo. Ni de la obesidad. Sobre todo porque no quiero que se
pierda el mote de "Gordo", tan característico de las pandillitas de
chavalitos. Eso sí. Lo que pasa es que ahora hay Gordo #1, gordo #2, Gordo #3.
Hola, somos las hermanas Pobreza y Miseria, viñero.
Sabemos este barrio es muy rico en muchas cosas. En eso
que se llama valores inmateriales. Pero que realmente dependéis de los dineros
europeos o de las temporadas de verano y carnaval. Ustedes, que sois gente que
sólo tiene su cuerpo y su trabajo para vender, os eslomais y luego quedáis de flojos y de juerguistas. Pero eso es lo
que os ha tocado. Así es la vida, vecinos. ¿Qué razón puede haber para que
estéis tiesos cuando sois los que habéis producido una cultura profunda,
comunitaria, de arte grande? La suerte, el destino. Esoé-así. No le des más vueltas.
No seremos nosotras las que llamemos flojos a los
viñeros, o a parte del censo del Mentidero, (por dar la de arena ya que allí
también tenemos una sucursal muy potente), ni de su falta de interés por
emprender, por su falta de ganas de trabajar. Lo que tenéis que hacer es haceros
emprendedores o rentistas que viven de los alquileres a los guris. Haceros
inversores y ya veréis como se acaba esta conspiración para insultar al barrio
del arte y de la alegría. Y sobre todo esperar a que otros vengan a hacer por vosotros
lo que vosotros no debéis hacer por vosotros mismos. Eso es lo mejor. Y para
eso hay que votar bien, a la gente decente, a los que os convertirán a todos en
gente de interés, en gente creativa para los negocios, en gente saludable. A
esos que le quitan hierro de que hubo "polvitos" en el agua de
Loreto. Así se quita tó.
Así que no os alarméis: eso son pamplinas de los "expertos"
venidos arriba que no tienen ni idea de ná.
Ni caso, ustedes seguir a lo vuestro, a vivir en un barrio muy saludable. Pasad
de ir a las asambleas y demás reuniones esas que monta el barba ese. Que allí
sólo se dicen mentiras y cosas raras.
Harme caso,
quillo.
03 mayo 2017
PRESENTACIÓN DE CARNE DE CARNAVAL EN LA FERIA DEL LIBRO DE CÁDIZ
Presentación de la segunda edición de Carne de Carnaval (El Paseo, 2017) Interviene: Antonio Martínez Ares
Sábado 6 de mayo de 2017.
Baluarte de la Candelaria, Sala B 18:00 h.
Sábado 6 de mayo de 2017.
Baluarte de la Candelaria, Sala B 18:00 h.
24 abril 2017
Feliz día del no libro
David
Monthiel
La estadística asegura que los gaditanos y gaditanas leen
2,8 libros al año. No está malote. Por si alguna se quiere animar, dejo aquí,
hoy que es un día normal y no hay que cumplir con nadie, unos cuantos que considero
estupendos. Muchos se encuentran en el catálogo de la red de bibliotecas
municipales, otros se pueden encontrar en librerías de lance y Baratillo a
precio de tieso. Échate un vistacito.
1.
El pentateuco de Isaac, Ángel Wagenstein.
2.
Los mares del sur, Manuel Vázquez Montalbán
Hay que leer a Manolo. De atrás hacia delante, de Tatuaje a Milenium Carvalho. Acostado, de pie, en el autobús, mientras
esperas a tu colega, mientras se fríen las papas. Releerlo. Yo lo hago
continuamente. Y sé qué significa Linimento Sloan y a qué huele. De todas las
novelas, la más redonda, la más profunda, la más directa. Esta. La mejor
metáfora. El sur está en San Magín. Los canacos son obreros. Clásico.
3.
Últimos días de la víctima, José Pablo Feinmann
Interesante novela sobre un asesino que se interesa por
la víctima como si quisiera documentarse para narrar. Doble juego
lector-asesino que van de la mano descubriendo detalles de la vida de la
víctima. Triple juego sobre el tema del doble. Bien rematada.
4.
Un beso de amigo, Juan Madrid
5.
Roseanna, Per Wahlöö y Maj Sjowall
Primera novela de la saga de Martin Beck. De los considerados
precursores de la novela negra nórdica. Chica asesinada en un ferry.
Un caso lento con muchos días de nada. Y con un final in crescendo que te deja sin resuello. Magistral.
6.
La vida misma, Paco Ignacio Taibo II
José Daniel Fierro escribe novelas negras en el DF. Es un
autor reconocido. Un día recibe la visita de una comisión del municipio rojo de
Santa Ana para que sea jefe de la policía local. En un año y medio de gobierno
del cambio, los caciques del pueblo han asesinado a dos jefes de la policía. El escritor acepta el encargo. Utiliza una gorra de beisbolista y una chapa del hombre-araña.
Muy interesante la necesidad de escribir la historia del
gobierno justo de Santa Ana, las cartas del Jefe Fierro a su novia. El por qué
de la violencia. Un intelectual en la realidad dura, en la vida misma. PIT II o
el disfrute de leer.
7.
Diecisiete instantes de una primavera, Yulian Semionov
De esta novela y la serie Stirliz-Isayev
se vendieron cien millones de libros. Un soviético infiltrado en la cúpula nazi
durante los últimos 17 días de la Segunda Guerra Mundial.
Documentadísima. Vibrante. Épica. Te queremos Isayev.
8.
Dejad que los cadáveres se bronceen, Jean-Patrick Manchette
Directa. Sin concesiones. Brutal. Cada minuto que pasa es
una posibilidad de morir. Una ceremonia macabra de tiempo y muerte.
9.
Los millones, Santiago Lorenzo
Descacharrante y entrañable novela sobre un Grapo que
vive en las miserias de la clandestinidad y le toca la lotería. Y no puede
cobrar el premio. Porque no tiene DNI. Miserias y grandezas de un pobre tipo en
el Madrid de los ochenta.
10. La promesa, Friedrich
Dürrenmatt.
Pizzolato debería haber leído este libro. Porque se
intuyen ecos en True detective. Niña
muerta. Caperucita. El policía que no se va a Jordania al hacer la promesa de
detener al asesino. La tensión de un obseso por el caso. El mago que regala
erizos, un buhonero, un cebo. Trabajo con el imaginario popular de los cuentos
centroeuropeos. Reflexión sobre la novela policial y sobre el suspense en una
historia que cuenta una historia. Dos momentos: en la búsqueda, no pasa nada
hasta que pasa algo. Y el final con la "verdad", en la que la
narradora juega a engañar a la lectora demorando la información hasta la
desesperación en un juego de suspense de niño cansino.
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