Hace ya casi dos años que me propuse cambiar la habitación de Leia y pasarla de verde a blanco. En aquella aventura (porque no se puede llamar de otra manera) me animé a hacer un espacio magnético no muy grande para que ella pudiera jugar, aprender letras o palabras o lo que quisiera con ella.
Por si queréis echarle un vistazo, ésta era mi pizarra magnética.
Con el tiempo se le quedó pequeña y pensé en hacer una pequeña ampliación y hoy os traigo el resultado. Si os apetece saber un poco más sobre el proceso, os cuento cómo lo he hecho :)
