La espinita que me he quitado con esta receta, es la tercera vez que la hago y la primera vez que me sale. Y aunque me desilusiono cuando algo no me sale, intento volver a retomarlo con el tiempo, después de analizar bien como se hace y los fallos que cometí. Lo que me pasó las dos veces anteriores, es que los pasos de las recetas que encontré explicaban que hay que escurrir bien la pulpa de la pantana y luego cocinarla con el azúcar, los palos de canela y la piel de limón, y no es así, se debe de hacer el cabello de ángel con el agua que suelta al desgranar la pulpa (en la foto número 6 se ve el agua que ha soltado al desgranarla). Y es qué, si hacemos el cabello de ángel sin ese agua que suelta, cuando se enfríe el cabello de ángel se cristaliza y se pone muy duro e incomible.
No pesé la pantana, la verdad es que se me pasó, tampoco es importante, pero lo que si se tiene que pesar es cuando la pulpa está desgranada, en mi caso fueron 2 kg. aprox., para esa cantidad utilicé 3 palos de canela y la piel de 2 limones, pero esto de los palos de canela y la piel de limón es más o menos a ojo dependiendo de la cantidad de cabello de ángel que os salga.
A la pantana también se la conoce como calabaza confitera o cidra. Y por lo demás, creo que no se me olvida nada más que contaros. Os ánimo a hacer este dulce que es buenísimo, y para rellenar es genial. Yo tengo en mente algunas recetas que iré poniendo más adelante.